Fedeagro alerta sobre impacto de importaciones masivas y precios desiguales en el campo venezolano

FEDEAGRO | 4 SEP 2026

  • Osman Quero, presidente de la Confederación de Asociaciones de Productores Agropecuarios de Venezuela (Fedeagro), señala que la llegada de más de 2.2 millones de toneladas de rubros agrícolas importados sin aranceles desestimula la producción nacional.

CARACAS, VENEZUELA — El presidente de la Confederación de Asociaciones de Productores Agropecuarios de Venezuela (Fedeagro), Osman Quero, advirtió sobre la grave distorsión comercial que enfrenta el sector agrícola nacional debido a la entrada masiva de productos importados subsidiados, con exoneración de aranceles por el Estado.

De acuerdo con Quero, durante el presente año han ingresado al país más de 2.2 millones de toneladas de maíz (blanco y amarillo) y arroz, además de importantes volúmenes de azúcar refinada. Esta situación se agrava por las exoneraciones de aranceles y tributos fiscales otorgadas por el Estado a los productos importados, los cuales entran al mercado a costos reducidos, generando una competencia desleal y el desplome de los precios de las cosechas venezolanas.

“No podemos seguir dependiendo de la despensa de un vecino. Eso es el mayor fracaso. En Venezuela tenemos las tierras, una clase agrícola comprometida y gente apostando al campo, pero las importaciones desmedidas nos colocan en una desventaja dramática”, afirmó Quero.

El vocero gremial, valoró las discusiones dentro del Ministerio de Agricultura para reestructurar la formación de precios sin recurrir a controles arcaicos, pero enfatizó que intentar referenciar los precios locales con bolsas internacionales como la de Chicago ignora la realidad venezolana. Explicó que los productores extranjeros cuentan con financiamiento a tasas del 4% o 5% anual, subsidios en combustible y fertilizantes, e infraestructura adecuada, mientras que el agricultor venezolano enfrenta tres dígitos de inflación, falta de crédito bancario y costos de dinero mucho más elevados.

Falta de financiamiento bancario y brecha en la competitividad regional

Quero, enfatizó que la falta de apalancamiento financiero ahoga la capacidad operativa en las regiones. Recordó que mientras en Venezuela la cartera crediticia total reportada para todos los sectores fue de apenas 2.600 millones de dólares, países vecinos como Colombia destina solo para el sector agropecuario más de 14.000 millones de dólares.

Asimismo, precisó que, ante la ausencia de crédito bancario tradicional con condiciones aptas, el agricultor se ve forzado a recurrir a financistas privados para adquirir insumos de siembra (arroz, maíz, caña de azúcar, café), lo que encarece de manera crítica la estructura de costos.

Cadena agroalimentaria “enferma” e impacto en la zafra de portuguesa

El dirigente gremial explicó que el sistema agroalimentario opera como una cadena interconectada desde la siembra hasta el anaquel, la cual actualmente se encuentra “enferma” en sus distintos eslabones. Señaló que el productor es el eslabón más vulnerable, al asumir un ciclo de más de 150 días desde la preparación del suelo hasta la cosecha, debiendo absorber variaciones macroeconómicas que no controla.

Pese a este contexto, Quero resaltó el esfuerzo productivo del país, señalando que este cuenta actualmente con un inventario de 200.000 hectáreas de maíz blanco —suficiente para abastecer 10 meses de consumo de harina precocida—, además de haber alcanzado previamente más del 70% a 75% de abastecimiento nacional en arroz.

Deficiencias en servicios básicos y encarecimiento del combustible

En relación con los servicios públicos, Quero detalló que los cortes eléctricos no programados de entre 6 y 9 horas diarias perjudican severamente la operatividad de los pozos de riego y las plantas acondicionadoras de grano. Interrumpir intempestivamente el flujo de procesamiento en silos durante la zafra genera pérdidas mecánicas, retrasos en la recepción de materia prima y costos operativos extraordinarios por el uso continuado de plantas eléctricas a diésel.

A esto se le suma el costo del combustible (con precios entre $0.80 y $0.92 por litro según la zona), requiriéndose inversiones de hasta $15.000 solo en diésel para sembrar 100 hectáreas, un flujo de caja con el que la mayoría de los productores no cuenta.

Inseguridad jurídica e invasiones en el campo

Finalmente, el presidente de Fedeagro ratificó la urgencia de garantizar la seguridad jurídica sobre las fincas y unidades de producción. Denunció que continúan registrándose invasiones en tierras agrarias debido a la falta de aplicación inmediata de la acción penal. Indicó que, aunque existen órdenes de desalojo dictadas por tribunales regionales, las ejecuciones quedan paralizadas a la espera de decisiones centralizadas, vulnerando el patrimonio de las familias productoras.

 

Prensa Fedeagro

 

Leave a Reply

Your email address will not be published. Required fields are marked *

Si desea ver el programa, pulse la imagen.
Para cerrar la ventana, pulse la X en la esquina 
superior derecha